Prev | Next (1 of 6) Back to thumbnails

  • FAUNIA 04, serie Faunia.

    C-Print. 60x100 cm. 2008

  • SHADOW 01, serie Faunia.

    C-Print. 250x100 cm. 2009

  • SHADOW 04, serie Faunia.

    C-Print. 90x150 cm. 2009

  • SHADOW 03, serie Faunia.

    C-Print. 90x150 cm. 2009

  • SHADOW 02, serie Faunia.

    C-Print. 60x180 cm. 2009

  • SHADOW 05, serie Faunia.

    C-Print. 90x150 cm. 2009

FAUNIA

The series Faunia was realized in night zoos, and examines their structures, and reproductions of the natural world. Here we find a structure, a reproduced Nature, artificial, illuminate, contained in a “theatrical” form in tiny enclosures. Animals performers utilizing every millimeter of space while providing us with entertainment. However, in the pictures, the living beings disappear as a result of the technical applications of photography. The only thing that still remains is in the picture. But again a staging, because the image changes again, and the spaces need to be reinvented. These invented spaces have borrowed for this new production, elements of a fictional reality. In the end, I present the viewer with the possibility of two parallel readings: on the one hand we find a scene within another (there are two frames in the image) and in the other hand, a world within a world another. This is my way of confronting and questioning a world in which anything is endlessly reproducible - a world that seems harmlessly docile and submissive. Can we truly believe in the harmlessness of paradise?

FAUNIA

Las imágenes que componen la serie Faunia están realizadas en el zoo nocturno de Madrid. Es un trabajo que sigue la línea sobre la naturaleza contenida dentro de una estructura pero donde además entran otros elementos más vivos que al mismo tiempo desaparecen como consecuencia de las aplicaciones técnicas de la fotografía. En esta serie se asoman paisajes con luces psicodélicas encuadrados dentro de oscuros ornamentos que aprisionan pequeñas escenas artificiales de lugares lejanos. Se crea una escenificación donde los animales recorren cada uno de sus centímetros para acomodarse a ella. Sin embargo en las imágenes lo único vivo desaparece. Los linces que acarician con su respiración los manchados metacrilatos se vuelven invisibles a través de su ir y venir durante los largos minutos de exposición fotográfica. Es decir, la fotografía elimina lo único mortal en ella. Los lémures salpican con sus patas cada una de las ramas muertas de los árboles allí colocados. Miran a través del cristal y siguen su camino hacia ningún sitio. Vuelven a desaparecer. Lo único que se mantiene inmóvil quedará en la imagen.  Y  sin embargo vuelve a ser una escenificación porque esta imagen vuelve a cambiar y los espacios se vuelven a reinventar.  La realidad de la imagen es otra porque son espacios inventados aunque se hayan prestado para esta nueva escenificación elementos de la realidad (una realidad ficticia, al mismo tiempo). Al final nos enfrentamos a dos lecturas paralelas; por un lado un nos encontramos con un cuadro dentro de otro (existen dos encuadres en la imagen) y por el otro con una realidad dentro de otra. Tal vez es una manera de enfrentarse a un mundo en el que todo es reproducible e interminable, un mundo que por fin, parece inofensivamente dócil y dominado y quizás también podamos creer algún día en los absolutamente inofensivo de este "paraíso".