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Palmehuset
PALMEHUSET
Palmehuset means «greenhouse» in Danish. This project started at the
botanical garden in Bergen (Norway), featuring both the wild and the
structured inside the greenhouses. It is a three-year journey between
the hot and the cold in mainly Northern European cities like Bergen,
Oslo, Copenhagen, London, Edinburgh, Lyon, Vienna, Salzburg, Amsterdam,
Berlin, Frankfurt, Lisbon and Madrid. These greenhouses, located within
botanical gardens, artificially conserve species from other, distant
worlds. On the one hand, nature’s struggle for survival is showcased. On
the other hand, there is a structure created by man, an artificial,
already established limit. In these places, however, this struggle seems
to become a kind of coexistence. The pipes become roots, and the oxide
of the metals is wrapped in green. The structure that contains this
irrepressible nature gradually becomes organic. Some species grow
stronger
PALMEHUSET
Palmehuset significa Casa de Palmeras en danés. Este proyecto comenzó
en Noruega, en el jardín botánico de Bergen. Representa un recorrido
durante tres años entre lo cálido y lo gélido o entre lo salvaje y lo
estructurado a través de las casas de palmeras en ciudades europeas,
principalmente del norte de Europa como Bergen, Oslo, Copenhague,
Londres, Edimburgo, Lyon, Viena, Salzburgo, Ámsterdam, Berlín,
Frankfurt, Lisboa y Madrid. Estos invernaderos ubicados dentro de
jardines botánicos conservan, de manera artificial, especies de otros
mundos muy lejanos. En las casas de palmeras las hojas se expanden
dentro de estas jaulas de cristal. En realidad, nos encontramos ante una
lucha por la búsqueda de lo natural y, por otro lado, la estructura
creada por el hombre, lo artificial, un límite ya dibujado. Sin
embargo, en estos lugares parece que esta lucha se transforma en una
convivencia donde las tuberías se convierten en raíces y el óxido de
los metales se envuelve en verdín. La estructura que contiene esta
naturaleza imparable se vuelve poco a poco orgánica. Algunas especies
con más fuerza, otras desde los suelos de tierra o de baldosas, pero
todas crecen, evolucionan y en ese camino crean formas maravillosas y
únicas, como mostraba el Bosco en su “Jardín de las Delicias”.

















